10 errores típicos al reformar una vivienda (y cómo evitarlos)

Después de muchas reformas a nuestras espaldas en RF GROUP, hemos visto casi de todo: obras que van rodadas y otras que se alargan, se encarecen o terminan siendo un estrés continuo. Y casi siempre, los problemas vienen de los mismos fallos.

Si estás pensando en hacer obras en casa, esta guía es para ti. Te contamos los errores más habituales que vemos en las reformas de vivienda y cómo evitarlos para que tú puedas disfrutar del proceso y estrenar tu casa sin sustos.

1. Elegir empresa solo por el precio más bajo

El error número uno: quedarse con el presupuesto más barato sin mirar nada más.

Un precio muy por debajo del resto suele significar algo:
materiales de menor calidad, menos horas de mano de obra, falta de planificación o futuras “sorpresas” en forma de extras.

Cómo evitarlo

  • Compara qué incluye exactamente cada propuesta: plazos, calidades, acabados, limpieza final, gestión de licencias…

  • Valora también la experiencia, los proyectos realizados y las opiniones de otros clientes.

  • Elige una empresa que te explique las cosas con transparencia, aunque no sea la más barata de la lista.

2. No tener claro cómo quieres vivir en la vivienda

Muchas reformas se plantean solo como “cambiar azulejos y pintar”, pero no se piensa en cómo se va a usar realmente la casa.

Cómo evitarlo

  • Pregúntate: ¿trabajo desde casa?, ¿me gusta recibir visitas?, ¿hay niños o mascotas?, ¿necesito mucho almacenaje?

  • Define qué zonas son prioritarias para ti: cocina, salón, dormitorio principal, baño…

  • Coméntalo con el equipo de obra para que te proponga una distribución y soluciones adaptadas a tu forma de vivir, no a un plano estándar.

3. Elegir materiales por foto, no por uso real

Ves una cocina preciosa en Pinterest y dices: “la quiero igual”. Pero esa combinación quizá no encaja con tu día a día ni con el uso real que le vas a dar a la vivienda. Una encimera delicada en una casa con niños, o un suelo muy poroso en una cocina, puede convertirse en un problema constante.

Cómo evitarlo

  • Pide que te expliquen para qué tipo de uso está pensado cada material: resistencia al agua, a golpes, facilidad de limpieza y mantenimiento.

  • Si tienes niños, mascotas o piensas alquilar la vivienda, prioriza materiales más resistentes, aunque sean un poco menos “de revista”.

  • No se trata de renunciar al diseño, sino de encontrar el equilibrio entre estética y practicidad, para que la casa siga bonita dentro de unos años.

  • Siempre que tengas dudas, confía en el criterio del equipo de obra: vemos a diario cómo envejecen los materiales y podemos orientarte hacia opciones que funcionen mejor en tu caso concreto.

4. No planificar bien la iluminación

Una reforma con materiales bonitos pero mala iluminación parece mucho más pobre de lo que es.

Cómo evitarlo

  • Diseña la iluminación antes de cerrar techos y tabiques.

  • Combina:

    • Luz general (techo)

    • Luz de trabajo (encimera de cocina, escritorio, espejos de baño…)

    • Luz ambiente (tiras LED, apliques, lámparas auxiliares).

  • Piensa dónde vas a leer, ver la tele, cocinar o trabajar para colocar los puntos de luz donde realmente los necesitas.

5. Olvidarse del almacenamiento

Armarios pequeños, muebles sin fondo suficiente, cocinas sin despensa… El resultado es el mismo: una casa bonita pero poco práctica.

Cómo evitarlo

  • Aprovecha pasillos, huecos y rincones para integrar armarios a medida.

  • En cocina y baño, prioriza muebles con almacenaje real (cajones profundos, columnas, soluciones de esquina…).

  • Ten en cuenta lo que ya tienes: ropa, menaje, herramientas, maletas… y reserva espacio para todo.

6. Cambiar ideas cada semana durante la obra

Es normal que surjan dudas, pero cambiar constantemente de opinión durante la reforma provoca retrasos, tensiones y sobrecostes.

Cómo evitarlo

  • Dedica tiempo al principio a tomar decisiones de materiales, colores y distribución.

  • Confía en el plan acordado con la empresa responsable de la reforma.

  • Si surge un cambio necesario, pide que te expliquen cómo afecta al plazo y al presupuesto antes de decidir.

7. No contar con un equipo que coordine todos los gremios

Fontanero por un lado, electricista por otro, carpintero que llega tarde… y tú en medio intentando organizarlo todo. Es agotador.

Cómo evitarlo

  • Trabaja con una empresa que se encargue de coordinar todos los oficios y el calendario de la obra.

  • Asegúrate de tener un único interlocutor que te informe del avance y resuelva tus dudas.

  • Pide que te expliquen el orden de los trabajos para entender qué se hace primero y por qué.

8. Olvidarse de licencias y trámites administrativos

Hay reformas que empiezan “por la vía rápida” y luego se encuentran con el ayuntamiento, la comunidad de vecinos o incluso con denuncias por ruido o trabajos no autorizados. No solo es un problema de papeleo: si llega una inspección y la obra no está en regla, pueden pararla y hacerte perder tiempo y dinero.

Cómo evitarlo

  • Antes de empezar, pregunta qué licencias o comunicados de obra menor/mayor necesitas en tu municipio.

  • Asegúrate de que la empresa que contrates te asesora y, si es posible, gestiona por ti estos trámites.

  • Si vives en comunidad, revisa también los estatutos de la comunidad de propietarios para evitar conflictos.

9. Descuidar las instalaciones (agua, luz, calefacción…)

Muchos clientes quieren “lavado de cara” de acabados pero mantener instalaciones antiguas porque “total, aún funcionan”. El problema aparece después: tuberías que empiezan a fallar, cuadros eléctricos que se quedan cortos, enchufes mal repartidos… y volver a picar paredes recién reformadas es lo último que apetece.

Cómo evitarlo

  • Aprovecha la reforma para revisar con un profesional el estado de fontanería, electricidad y calefacción.

  • Aunque no renueves todo, actualiza lo que esté más obsoleto o dé problemas recurrentes.

  • Planifica bien la ubicación de enchufes, puntos de luz, tomas de televisión e internet según cómo vas a usar cada estancia.

10. No ser realista con los plazos de la obra

Es muy tentador pensar que “en un mes está todo listo” y cuadrar la mudanza o las vacaciones con esa fecha. Pero en una reforma siempre pueden aparecer imprevistos, retrasos en materiales o ajustes de última hora. Cuando el calendario va demasiado justo, cualquier pequeño problema se convierte en un drama.

Cómo evitarlo

  • Pide a la empresa un plan de trabajo aproximado con fases y tiempos, y tómalo como referencia, no como fecha mágica.

  • Deja siempre un pequeño margen de seguridad antes de una mudanza o fecha importante.

  • Mantén una comunicación fluida con el equipo de obra para ir ajustando expectativas según avanza la reforma.

Cómo evitarlo

  • Aprovecha la reforma para revisar con un profesional el estado de fontanería, electricidad y calefacción.

  • Aunque no renueves todo, actualiza lo que esté más obsoleto o dé problemas recurrentes.

  • Planifica bien la ubicación de enchufes, puntos de luz, tomas de televisión e internet según cómo vas a usar cada estancia.

¿Cómo trabajamos en RF GROUP para evitar estos errores?

En RF GROUP nos tomamos cada reforma como un proyecto completo, no solo “cambiar azulejos”:

  • Analizamos tu vivienda y cómo la quieres vivir.

  • Te asesoramos en la elección de materiales pensando en tu uso real.

  • Planificamos la iluminación y el almacenamiento desde el inicio.

  • Coordinamos todos los gremios para que tú no tengas que estar detrás de cada uno.

  • Te mantenemos informada/o de los avances para que la reforma no sea un estrés constante.

¿Estás pensando en reformar tu vivienda en Ourense?

Si quieres evitar estos errores y ganar tranquilidad en tu reforma, podemos ayudarte.

Cuéntanos qué idea tienes para tu vivienda y valoramos tu proyecto sin compromiso.
A partir de ahí, nos encargamos de convertir esa idea en una casa lista para disfrutar.